sábado, 9 de marzo de 2013

Recuerdos de la infancia IV o la expñosión

Recuerdos de la infancia IV o la explosión

domingo, 05 de abril del 2009 a las 01:00
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Después del importante curso que hizo mi padre,  nos fuimos como de costumbre  para Cádiz. Tren desde Tetuán hasta  Ceuta y barco desde allí hasta Algeciras. En Algeciras cogíamos un autobús de Comes hasta la ciudad de Cádiz.
El autobús paraba en Canalejas, justamente en el edificio que albergaba el cine Gades. Desde allí cogíamos un taxi que nos llevaba a la casa de Ramona,  mi abuela materna en la Tacita de Plata.  Era el día 1 de Julio.

El verano transcurría lentamente. A esa edad nunca tienes prisa. Desconoces esa palabra. Por la mañana te despiertas y oyes esa mujer que pregona  en voz alta  "  El Diario de Cadiz   El Diarioooooooo". Eso con una musicalidad muy especial. Difícil de explicar.  O  tambien " el quinientos setenta y seis,  llevo dos iguales   para hoooooooooy ".    Así supimos que estábamos en Cádiz al despertarnos esos pregones.

Algunas veces te llevan a la playa de la Caleta,  las menos al Balneario Victoria.¡¡Como recuerdo aquel tranvia, y aquellas colas frente al muelle en Canalejas!!.Y aquellas casetas y aquel olor fortísimo a bajamar. Pocas veces he vuelto a sentir  aquel  olor. Quizás algo parecido, pero no igual.

Y aquellos vecinos  Manuela,  Trini,  Lola, Paca,  Patro,  Doña Dolores  Doña Manolita, El cura y doña Maria y un señor bajito y muy elegante al que llamaban Arturito. Vivíamos en Cardoso nº 2  2ºdcha
Mi madre tenia 28 años, mi padre 37  . Por las tardes  a eso de  las seis de la tarde mi madre empezaba a "  arreglarnos  ",  palabra muy propia de aquella época.  A las siete  saliamos rumbo a la Plaza de Mina.

Allí se sentaban los padres en los bancos mientras los niños correteábamos por la Plaza. Dos gordas de pipas de girasol, dos gordas de altramuces y dos gordas de triki-trake , " consumian  tres partes de mi hacienda ".

A las nueve de la noche nos íbamos de regreso a casa. Todavía no existía ese  cambio horrible de hora de  verano. Desde la Plaza de  Mina, mi padre decidía el itinerario a seguir. Había fundamentalmente dos. Uno por las calles  San José,  Ancha,  San Miguel,  cuesta deTomás Isturiz , puestos de los churros y enseguida Cardoso 2,  y a su templo. La otra alternativa era Callejón del Tinte,  Sagasta,  Ancha y después igual que el primer itinerario.

¿Por que cuento esto?  Bueno hay una pequeña anécdota que se repetía muchas veces en todo el veraneo de la familia Iglesias, con lo que dejaba de ser anécdota. Cuando tomábamos el 2º itinerario Isabelita y Manolito se miraban muy contentos. En la esquina de Sagasta con Cánovas,  creo,  había un Bar llamado la Cruz Blanca. Allí nos tomábamos unas copas y unas tapas.¡¡¡que cosa mas simple!!! Mis padres tomaban vermuth, a mi hermana y a mi nos daban un refresco. Pero lo que mas nos gustaba eran las tapitas.  Mi hermana y yo hacíamos apuesta a ver quien ganaba, según fuésemos por San José o por el  Tinte. Cuando iniciábamos el regreso desde la plaza nos mirábamos. Era un momento de complicidad no disimulado.
A veces íbamos por Ancha y seguíamos hasta el Palillero, para después tomar Columela,  Plaza de las Flores y Mercado Central. Este itinerario no nos gustaba mucho,  pues no nos permitía cuando bajábamos por Tomas Isturiz, ver alguna escena del cine Terraza, cuando nos cogía en brazos mi padre o alguien mayor.
El cine Terraza era uno de los varios cines de verano que había en Cádiz.

Ese mismo verano ocurrió una cosa. Era una noche de Agosto. Volvíamos de la plaza de Mina por este último recorrido,  cuando mi hermana y yo vimos como  el cielo de la Plaza de las Flores se puso intensamente rojo.

 Inmediatamente se oyó una explosión, y la onda expansiva nos arrojó al fondo del pasillo de un bar llamado El Piano. Recuerdo que mi padre se llevó las dos manos a la cabeza, mientras exclamaba ¡¡¡¡Dios mio !!!,  pensó que se trataba del fin del mundo. Nos diría más tarde.
 La ciudad se quedo sin luz y se oían muchos cristales rotos por los suelos. 

Las personas que andaban como nosotros,  tampoco se explicaban que sería aquello.  Circulaban todo tipo de rumores.
De aquella explosión supimos algunas  cosas mas en  horas sucesivas. Pero yo era muy pequeño y de todos los detalles  no me enteré. Mucha confusión.  Aquello  se conocería para siempre en Cádiz como LA EXPLOSION.

De aquella experiencia me quedó la tristeza de ver a mi tia Josefa llorar por la muerte de su hermano Antonio que aquella noche falleció,víctima de LA EXPLOSION. Y fue así porque nuestro tío Antonio trabajaba a turno en los Astilleros, lugar muy próximo a donde se produjo aquel espantoso y lamentable suceso.

Aquello fue un punto de inflexión en la vida de la ciudad,  pero de eso me enteré muchos años mas tarde.
Y  llegó Septiembre,  y mi padre supo que era destinado a un pueblecito de Marruecos cerca de Tetuán. En aquellos tiempos era una aventura y mi abuela iba a sentir la separación.  Ese pueblo se llamaba UAD- LAU

Plenilunio

domingo, 05 de abril del 2009 a las 12:00
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En una pequeña ciudad de provincias, una niña aparece muerta. Obsesionado por el terrible y espantoso suceso,  un inspector de policía recorre la ciudad buscando una mirada. La mirada de un asesino. Esta es la novela que estamos leyendo los miembros del Club de Lectores de Cádiz,  que nos reunimos todos los Jueves.
Y digo leyendo porque la acabamos de empezar. Es el libro designado para leer en Abril. Nuestro club de lectores , pertenece al  CENTRO ANDALUZ  DE LAS LETRAS  dentro del programa Circuito Literario Andaluz. El autor de la novela es el jiennense Antonio Muñoz Molina.

Hemos tenido un primer encuentro el pasado jueves, y la impresión en unánimemente positiva, al menos hasta ahora. No  obstante es una obra avalada por una excelente crítica.

Esta novela fue llevada al cine,  aunque yo no recuerdo haberla visto,  y eso que me gusta mucho ver cine español.

Cuando termine de leerla tal vez haga un resumen corto  ( amenazo),  como hice con la novela de Fatou Diome. Por cierto que no tuve la ocasión de verla in person, como hubiese deseado,  cuando estuvo en la Biblioteca el pasado miércoles. Creo que causó una grata impresión a todos los asistentes, que según me contaron fueron muchos.

De nuestro grupo supe al día siguiente que tuvo un emotivo diálogo con el compañero de tertulia Juan José Portillo.

Zapatillas


Zapatillas

sábado, 25 de abril del 2009 a las 18:00
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Es difícil ver cuando no se quiere ver. Eso parece ser que ocurre,  en casi todas las sociedades actualmente.
Cada vez estoy más convencido que nuestro país no va por el camino adecuado. Y lo peor no es solo eso. Es que además  todavía contagiamos a gente de otros países que nos llegan en busca de un " progreso " que es una quimera. Gente muy pobre que solo huye de la miseria física , que no moral,  supongo.

El empeño de los países desarrollados de crear riqueza a toda costa. Riqueza  para si mismo y sin dar nada, tenia forzosamente que acabar en lo que tenemos, una crisis generalizada,  la bancarrota del sistema financiero, el endeudamiento de las clases menos favorecidas y un sin fin de problemas económicos y sociales,  como jamás se había conocido en el mundo capitalista.

 Hay quien desde el otro lado del atlántico se atrevió a  decir incluso, que se tambaleaba el modelo capitalista y que había que inventar otro.

Solemos echar la culpa a los gobiernos de turno, a las instituciones, al F. M. I y a todo poder político, económico o social. Pero es muy  fácil desde nuestro estatus mas o menos cómodo, hacer estas conjeturas.

El mal creo que es mucho más  profundo. Creo que tiene mucho mayor calado de lo que parece.

Porque esto no ha hecho más que empezar. Confluyen al mismo tiempo demasiados cambios que no estaban previstos, y que como siempre coge a casi todos desprevenidos.

Para mi el revulsivo para salir de esta crisis tendrá que pasar necesariamente por la transformación del individuo.

Puede parecer utópico pero  no veo otra salida. Esto no es cosa de meses ni de varios años como dicen los políticos. Esto es cuestión de educación de muchos, muchos años.  De varias generaciones .

Los políticos solo ven la inmediatez de los desequilibrios y es normal que así lo vean. Es lo que tienen delante en el momento presente y las elecciones siempre en el futuro mas o menos cercano. De todas formas  lo que hacen es parchear. Y lo están haciendo. Y quizás es lo que toca.  Pero no va a resolver mucho.
Pero no es ese el plan que acabara con la crisis que por otro lado no es solo económica. La crisis ya hace tiempo que se deja ver en otros ámbitos, que no voy aquí a desvelar, pero que sabemos de sobra que condicionan la economía.

Esta pasará y saldremos a flote en unos años, pero no dudo que el sistema ha tocado fondo y que son mas profundas las transformaciones que,  como creo,   pasan por el individuo.

En vez de alfombrar todo el mundo para que no tropieces,  es más fácil que te calces unas  zapatillas.

Hay que empezar por el individuo. Si el individuo es capaz de cambiar los valores materiales por los que aporten mas espiritualidad a sus relaciones , el mundo cambiará.

Las zapatillas podrán darle la comodidad que quizás ahora no tengan. De lo contrario iremos tropezando continuamente.

Uad-Lau

Uad-Lau

miércoles, 06 de mayo del 2009 a las 00:00
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Aquel verano tocaba a su fin, A finales de Septiembre mis padres se preparaban para el retorno a Marruecos.


En ésta ocasión por primera vez nos acompañaba Ramona, mi abuela materna que a regañadientes también se apuntó a la aventura.Le decía muy enfadada a mi padre: Joselito ¡¡¡que te conste que yo me voy a ese destierro por mi hija!!!.  ¡¡¡claro señora por quien si no !!! le contestaba mi padre.

En aquella época todo era muy lento. Todo era muy pobre. Ahora lo vemos como esas películas en blanco y negro,  tan lejano...

Aquel viaje era una aventura. Íbamos hacia un  destino desconocido. Ahora si me parece que mi padre era un aventurero.

Salimos a las siete de la mañana de Cádiz con todos los enseres de un hogar. He dicho con todos y he dicho bien. Pueden imaginar que no faltaba nada.  La ruta era Cádiz  -  Algeciras en autobús de Comes.

No  podeis imaginar los jóvenes de ahora, como eran aquellos autobuses. Solo entrar, estando parado, te daba nauseas al  oler aquella mezcla de gasóleo con aquellos asientos de un tejido que llamaban gutapercha. Una vez en marcha se deslizaba lentamente, produciendo un ruido infernal y creando un estado de fatiga en los cuerpos de los niños de siete años que teníamos entonces.

El autobús iba parando en cada pueblo , San Fernando,  Chiclana y Vejer. Aquí en la llamada Barca de Vejer paraba mas tiempo, lo que nos permitían bajar unos minutos. Isabelita que era muy propensa a arrojar lo hacia a placer en este sitio. Su carita pálida parecía recobrar algo de vida. Luego venia Fascinas y  la casa de Postas creo,  y por fin Algeciras.

Ese trayecto que ahora  hago con mi volkswagen por la autopista Jerez- Los Barrios, desde ¨Cádiz hasta  Algeciras, en una hora escasa, se tardaria entonces unas cuatro horas de penoso y lento viaje por aquella carretera y en autobús.

La Algeciras de entonces nada que ver con la actual. Una vez que los equipajes eran descargados ,nos disponíamos a sentarnos en unos veladores en las numerosas  terrazas que rodeaban todo el frontal del puerto. Lo que hoy es la parte mas occidental de la Avenida del Carmen.
Eran numerosas las  terrazas y amenizaban las mañanas soleadas,  unos músicos callejeros,  que se ganaban la vida con las monedas que les daban  los ocupantes de aquellos veladores.

Habia mucha vida que yo recuerde   a mis siete años. Yo no era consciente a esa edad del estado de miseria de aquella ciudad que vivía principalmente del estraperlo o contrabando.

Entre la ciudadanía de finales de  los años 40 se utilizaban a menudo indistintamente los términos contrabando y estraperlo, refiriéndose siempre a la circulación y venta oculta de productos de primera necesidad que estaban racionados. También existía el contrabando de tabaco con el peñón de  Gibraltar.

El trayecto en barco,  en aquel barco, era otra pesadilla para los pequeños, mareos y vómitos,  sobre todo Isabelita. Nada que ver con los modernos hidrofoil que atraviesan el estrecho en menos de 30 minutos.
El trayecto de Ceuta a Tetúan lo hacíamos en unos autobuses de una compañía llamada C T M,  siglas que no se que significan, ni me ha importado después saberlo.

En Tetúan  hacíamos noche para al día siguiente emprender el viaje hacia Uad- Lau en una Valenciana. Este era un autobús de una compañía que enlazaba Tetuán con casi todas las ciudades del Norte de Marruecos. Se le llamaba de manera genérica la valenciana. Los antiguos residentes de aquel país saben bien de aquellos autobuses.

El viaje después de pernoctar en Tetuán,  era una novedad para todos, emprender la última etapa. Después de casi dos horas atravesando montañas,  con una carretera de tierra, llena de curvas, divisamos una torreta en lo alto de la última montaña, y al girar la última curva, divisamos por fin una inmensa llanura con la playa a la izquierda y el poblado marinero, destacando la mezquita que aparece en la foto y en la que estamos los dos niños de la familia, apoyados en la cerca que la rodea.

Al bajarnos nos esperaban el mudarris y el ordenanza de la escuela de mi padre, un musulmán alto y típico llamado Abdelkader Sarguini. El se encargó de transportar los enseres y llevarnos a la casa que sería nuestro hogar  al lado de la escuela en los próximos años.


Al-lah ua keber

Haidar

viernes, 11 de diciembre del 2009 a las 10:00
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Es Aminatou  Haidar   esa mujer que ha puesto en jaque a varios estados, emprendiendo una  huelga de hambre,  que amenaza con  llevar hasta las últimas consecuencias si no le dejan volver a su país.

Crea un problema al estado español, que no deja de sentir la mala conciencia  por el abandono en su día del pueblo Saharaui. ¿Pero quien es realmente Haidar?

Haidar es madre de dos hijos. Cursó estudios de literatura moderna. Hoy es la mas célebre activista en aras de que la Republica Árabe Saharaui Democrática sea una realidad como Estado del territorio llamado Sahara Occidental. Este territorio que como recordaremos fue colonia española, interrumpió su proceso de descolonización en 1976, tras abandonarlo España como consecuencia de los llamados Acuerdos de Madrid.
España cedió ante las presiones de Marruecos y Mauritania, pese a que estaba comprometida con la ONU para llevar a cabo la descolonización. Actualmente ese territorio está gobernado  por  Marruecos y por ello Aminatou Haidar posee la nacionalidad marroquí.

Debido a su ideología  pro-saharaui, ha sido perseguida y reprimida en varias ocasiones. En 1987 con 21 años, formó parte de una manifestación pacífica formada por 700 participantes que exigían el referéndum de independencia del Sahara frente a Marruecos. Tras estas actividades fue presa sin cargos ni juicio en las conocidas como " cárceles secretas " durante cuatro años. Allí sufrió torturas junto a otras 17 mujeres saharauis presas.(1)

La situación de esta mujer  no creo que  se haya gestado de la noche a la mañana, sino que trasciende más allá de la mera cabezonada o del capricho. Una confluencia de intereses aparecen en el que  esta siendo llamado CASO HAIDAR.  En efecto se ven involucrados al menos tres países como son Marruecos , España y  como país donde radican  los campamentos  de los refugiados,  Argelia.

El gobierno español se ha apresurado a pedir ayuda tanto a Estados Unidos como a Francia.
No se porque me recuerda esta mujer salvando las distancias en el espacio y en el tiempo,  a mi admirado Gandhi. Hasta  le veo  el mismo aspecto físico, al margen de buscar un objetivo análogo. Aquí veo también el cumplimiento del viejo aforismo " no hay mal que por bien no venga Para mi  es la  "Gandhi africana "

¿Y por qué he dicho lo del mal que por bien no venga?  Bueno está claro que dentro de lo malo de una huelga de hambre tan comprometida y a los niveles mediáticos alcanzados, le supondrá sin duda un rédito muy importante para su causa.

Gandhi levantó a 300 millones de hombres, estremeció al Imperio británico y creó el movimiento más fuerte en la política humana.  . Efectivamente, fue Gandhi quien puso  en práctica por vez primera una lucha política de gran envergadura,  el principio de la no-cooperación, base de la estrategia de lucha no violenta.

Era la década de los años cuarenta del pasado siglo. Hoy en el siglo XXI  una mujer ha desafiado al destino y espero que logre su propósito. Por lo pronto ha conseguido con el mismo método abrir una brecha y crear un ambiente de simpatía hacia ella y  hacia su objetivo inmediato.

Ya se que muchos podrán pensar que las situaciones no son comparables. Desde luego que no lo son,  porque ni la India es Marruecos ni Haidar usa la rueca. Pero bromas aparte¿no persiguen parecidos objetivos y usan parecidas armas.



(1) Los datos que ofrezco en cursiva  son extraídos de Wikipedia con ciertos cambios sintácticos.

Pedro Salinas

miércoles, 11 de enero del 2012 a las 00:00
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Reseña biográfica
Poeta español nacido en Madrid en 1891 y fallecido en Boston en 1951.
Estudió Derecho y Filosofía y Letras. Fue profesor en las universidades de  Sorbona y Cambridge
y conferencista en varias Universidades de América donde vivió desde 1936.
Es considerado como uno de los grandes exponentes de la Generación del 27.
 
Afán para no separarme de ti...
Afán para no separarme de ti,
por tu belleza, lucha por no quedar en dónde quieres tú,
aquí en los alfabetos, en las auroras, en los labios.
Ansia de irse dejando atrás anécdotas, vestidos, caricias,
de llegar atravesando todo lo que en ti cambia,
a lo desnudo y a lo perdurable.
Y mientras siguen dando vueltas y vueltas, entregándose,
engañándose, tus rostros, tus caprichos y tus besos,
tus delicias volubles, tus contactos rápidos con el mundo,
haber llegado yo al centro puro, inmóvil, de ti misma,
y verte cómo cambias, y lo llamas vivir,
en todo, en todo si, menos en mí, dónde te sobrevives.

 
 
Ahora te quiero...
Ahora te quiero,
como el mar quiere a su agua:
desde fuera, por arriba,
haciéndose sin parar
con ella tormentas, fugas,
albergues, descansos, calmas.
¡Qué frenesíes, quererte!
¡Qué entusiasmo de olas altas,
y qué desmayos de espuma
van y vienen! Un tropel
de formas, hechas, deshechas,
galopan desmelenadas.
Pero detrás de sus flancos
está soñándose un sueño
de otra forma más profunda
de querer, que está allá abajo:
de no ser ya movimiento,
de acabar este vaivén,
este ir y venir, de cielos
a abismos, de hallar por fin
la inmóvil flor sin otoño
de un quererse quieto, quieto.
Más allá de ola y espuma
el querer busca su fondo.
Esta hondura donde el mar
hizo la paz con su agua
y están queriéndose ya
sin signo, sin movimiento.
Amor
tan sepultado en su ser,
tan entregado, tan quieto,
que nuestro querer en vida
se sintiese
seguro de no acabar
cuando terminan los besos,
las miradas, las señales.
Tan cierto de no morir,
como está
el gran amor de los muertos.

 
 
Amsterdam

Esta noche te cruzan
verdes, rojas, azules, rapidísimas
luces extrañas por los ojos.
¿Será tu alma?
¿Son luces de tu alma, si te miro?
Letras son, nombres claros
al revés, en tus ojos.
Son nombres: Universum,
se iluminan, se apagan, con latidos
de luz de corazón. Universum.
Miro; ya sé; ya leo:
Universum cinema, ocho cilindros,
saldo de blanco junto a las estrellas.
Te quiero así inocente, toda ajena,
palpitante
en lo que está fuera de ti, tus ojos
proclamando las vívidas
verdades de colores de la noche.
Las compraremos todas
cuando se abran las tiendas, ahora mismo
-Universum cinema-, cuando bese
las luces de tu alma, sí, las luces,
anuncios luminosos de la vida
en la noche, en tus ojos.


 
 
Aquí...
Aquí
en esta orilla blanca
del lecho donde duermes
estoy al borde mismo
de tu sueño. Si diera
un paso más, caería
en sus ondas, rompiéndolo
como un cristal. Me sube
el calor de tu sueño
hasta el rostro. Tu hálito
te mide la andadura
del soñar: va despacio.
Un soplo alterno, leve
me entrega ese tesoro
exactamente: el ritmo
de tu vivir soñando.
Miro. Veo la estofa
de que está hecho tu sueño.
La tienes sobre el cuerpo
como coraza ingrávida.
Te cerca de respeto.
A tu virgen te vuelves
toda entera, desnuda,
cuando te vas al sueño.
En la orilla se paran
las ansias y los besos:
esperan, ya sin prisa,
a que abriendo los ojos
renuncies a tu ser
invulnerable. Busco
tu sueño. Con mi alma
doblada sobre ti
las miradas recorren,
traslúcida, tu carne
y apartan dulcemente
las señas corporales,
para ver si hallan detrás
las formas de tu sueño.
No la encuentran. Y entonces
pienso en tu sueño. Quiero
descifrarlo. Las cifras
no sirven, no es secreto.
Es sueño y no misterio.
Y de pronto, en el alto
silencio de la noche,
un soñar mío empieza
al borde de tu cuerpo;
en él el tuyo siento.
Tú dormida, yo en vela,
hacíamos lo mismo.
No había que buscar:
tu sueño era mi sueño.
 
 
Ayer te besé en los labios...
Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto,
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más. El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada ya,
para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.

Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no...
-¿Adónde se me ha escapado?-.
Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos.

 
 
Cómo me vas a explicar...
¿Cómo me vas a explicar,
di, la dicha de esta tarde,
si no sabemos porqué
fue, ni cómo, ni de qué
ha sido,
si es pura dicha de nada?
En nuestros ojos visiones,
visiones y no miradas,
no percibían tamaños,
datos, colores, distancias.
De tan desprendidamente
como estaba yo y me estabas
mirando, más que mirando,
mis miradas te soñaban,
y me soñaban las tuyas.
Palabras sueltas, palabras,
deleite en incoherencias,
no eran ya signo de cosas,
eran voces puras, voces
de su servir olvidadas.
¡Cómo vagaron sin rumbo,
y sin torpeza las caricias!
Largos goces iniciados,
caricias no terminadas,
como si aun no se supiera
en qué lugar de los cuerpos
el acariciar se acaba,
y anduviéramos buscándolo,
en lento encanto, sin ansia.
Las manos, no era tocar
lo que hacían en nosotros,
era descubrir; los tactos
nuestros cuerpos inventaban,
allí en plena luz, tan claros
como en la plena tiniebla,
en donde sólo ellos pueden
ver los cuerpos,
con las ardorosas palmas.
Y de estas nadas se ha ido
fabricando, indestructible,
nuestra dicha, nuestro amor,
nuestra tarde.
Por eso no fue nada,
sé que esta noche reclinas
lo mismo que una mejilla
sobre este blancor de plumas
-almohada que ha sido alas-
tu ser, tu memoria, todo,
y que todo te descansa,
sobre una tarde de dos,
que no es nada, nada, nada.

 

 
Cuando tú me elegiste...

Cuando tú me elegiste
-el amor eligió-
salí del gran anónimo
de todos, de la nada.
Hasta entonces
nunca era yo más alto
que las sierras del mundo.
Nunca bajé más hondo
de las profundidades
máximas señaladas
en las cartas marinas.
Y mi alegría estaba
triste, como lo están
esos relojes chicos,
sin brazo en que ceñirse
y sin cuerda, parados.
Pero al decirme: “tú”
a mí, sí, a mí, entre todos-,
más alto ya que estrellas
o corales estuve.
Y mi gozo
se echó a rodar, prendido
a tu ser, en tu pulso.
Posesión tú me dabas
de mí, al dárteme tú.
Viví, vivo. ¿Hasta cuándo?
Sé que te volverás
atrás. Cuando te vayas
retornaré a ese sordo
mundo, sin diferencias,
del gramo, de la gota,
en el agua, en el peso.
Uno más seré yo
al tenerte de menos.
Y perderé mi nombre,
mi edad, mis señas, todo
perdido en mí, de mí.
Vuelto al osario inmenso
de los que no se han muerto
y ya no tienen nada
que morirse en la vida.

Confusión

  

Confusion

miércoles, 03 de junio del 2009 a las 01:00
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Sucedió  una noche cualquiera.  De un invierno  cualquiera.  De una año cualquiera.

Eran las doce de la noche, cuando empezó a caer una intensa lluvia. En aquel pueblo de África rodeado de montañas se esperaba de un momento a otro el desbordamiento de una presa, del mayor embalse conocido en aquella región casi siempre seca.

Ya se había advertido por las autoridades coloniales,  del peligro de una inundación en la llanura del poblado próximo al río.

La luz del Petromax se apagaba por falta de petróleo, y eso concedía aun mas dramatismo al momento. Todo el poblado pendiente del toque del tambor,  que en este caso podría ser de una trompeta.

Las casas serian supuestamente abandonadas ante el peligro de la inundación inminente. Pero solo una familia encabezada por el padre,  se disponía a salir huyendo en el momento de oír la señal de alarma.

La noche era oscura cual boca de lobo, el viento del Kelti soplaba como de costumbre. Solo que ahora se  añadía la  intensa lluvia.

Toda la familia angustiada, se preparaba para la huida en el umbral de la casa.¿Huir a donde? Todos abrigados y guarecidos cerca de las pérgolas de la cerca, al lado del jefe. De pronto un toque de corneta sonó. Y alli que van todos a una,   no sabían a donde.

Al final solo fue una falsa alarma. Se equivocó el jefe.

 Aquel sonido,  era el toque de silencio procedente de un campamento de fuerzas indígenas, a dos kilómetro del poblado.